RESEÑA HISTÓRICA
Los restos humanos de mayor
antigüedad en el estado presentan una edad aproximada a los 15 mil
años y consisten en fragmentos de cráneos y otros restos que se
encontraron en la ribera de los lagos de Zacoalco y Chapala. Además
se han localizado puntas de flecha, raspadores, anzuelos, agujas y
otros artefactos hechos de hueso.
Otros vestigios recuperados consisten en fauna
pleistocénica encontrados en Ameca, Zacoalco, San Marcos, Sayula y
la ribera del lago de Chapala. Se suman a estos hallazgos, puntas de
flecha, de aproximadamente 10 mil años, encontradas al sur de
Zacoalco y San Marcos.
Prueba fehaciente de la presencia humana son los
petroglifos y pinturas rupestres encontradas en Cabo Corrientes, San
Gabriel, Jesús María, La Huerta, Puerto Vallarta, Mixtlán, Villa
Purificación, Casimiro Castillo, Zapotlán el Grande y Pihuamo.
Se cuenta con elementos suficientes para suponer
que la aparición formal de los primeros asentamientos humanos en el
occidente de México se remonta hace 7 mil años.
Para su estudio, la evolución cultural en esta
región ha sido dividida en dos etapas a partir del inicio de la
agricultura y el asentamiento en aldeas, hacia el año 1500 antes de
nuestra era.
La primera etapa abarca un poco más de 2000 años y
se caracteriza por la adopción de la vida en las aldeas, así como la
práctica de la agricultura que se sumó a la caza y a la recolección.
La vida sedentaria les permitió dedicarse a otras actividades como
la fabricación de cerámica, la práctica de ceremonias religiosas y
funerarias, y del trueque.
De esta época datan las tumbas de tiro, esta
manifestación cultural se presentó únicamente en el occidente de
México y en Sudamérica; y consisten en cámaras o recintos funerarios
subterráneos. En Jalisco, destacan las tumbas encontradas en Acatlán
de Juárez, El Arenal y en Casimiro Castillo.
La segunda etapa de las culturas de occidente se
ha denominado “Tolteca” y se caracteriza por el dominio militar en
unos pueblos sobre otros más débiles. En esta época se
perfeccionaron los trabajos de cerámica, apareció la técnica
metalúrgica del oro, la plata y el cobre; y además se vigorizó la
actividad comercial tanto local como foránea.
Recientes investigaciones de campo, han permitido
obtener valiosa información arqueológica que demuestra, de manera
concluyente, que en la zona occidental de México surgieron ricas
culturas que manifestaron su grado de desarrollo en arquitectura
monumental, grandes asentamientos y sistemas de irrigación, así como
un posible sistema de escritura ideográfica. Estos descubrimientos
vienen a poner fin a la idea equívoca de que en los sectores
occidentales de México, las culturas prehispánicas eran simples y de
pequeña escala.
La rica diversidad de vestigios arqueológicos con
que se cuenta en la entidad es una valiosa herencia cultural de
nuestros antepasados indígenas; su distribución en el estado abarca
prácticamente todas las regiones de la entidad. Como ejemplo se
pueden mencionar las zonas arqueológicas de “El Ixtépete”, “El
Grillo” localizados en el municipio de Zapopan; “La Providencia”,
“Laguna Colorada”, “Las Cuevas” “El Arenal” y “Palacio de Oconahua”
en el municipio de Etzatlán; “Huitzilapa” y “Cerro de la Navaja” en
la municipalidad de Magdalena; “Guachimontones” en Teuchitlán;
“Coyula” en Tonalá; “Atitlán”, “El Mirador”, “El Reliz” y “Las
Cuevas” en San Juanito de Escobedo; “Portezuelo” en Ameca; “Las
Pilas”, “Huaxtla” y “Santa Quitería” en el municipio de El Arenal;
“Cerrito del Istle” (Hiztle) en el municipio de Huejuquilla el Alto;
“Las Calles” (cerro de Portezuelo) en La Barca; “Centro ceremonial
Ixtapa” en Puerto Vallarta; “Santa Inés” y “La Tepalcatera” en el
municipio de Sayula; “Mesa de San Francisco” en Tamazula; entre
muchos otros localizados a lo largo y ancho de nuestro estado.
El territorio del actual estado de Jalisco estuvo
habitado por diversas etnias: bapames, caxcanes, cocas, cuachichiles,
huicholes, cuyutecos, otomíes, nahuas, tecuejes, tepehuanes, tecos,
purépechas, pinomes, tzaultecas y xilotlantzingas. Otros autores
mencionan también a pinos, otontlatolis, amultecas, coras, xiximes,
tecuares, tecoxines y tecualmes.
En el siglo XVI, a la llegada de los españoles,
los habitantes de la región noroccidental de México, en general,
fueron sometidos pacíficamente a la autoridad de la corona hispana.
Para lograr la conquista de esta región se
realizaron varias expediciones durante el primer tercio del siglo
XVI, incursionando en estas tierras Cristóbal de Olid (1521), Alonso
de Avalos (1521), Juan Alvarez Chico (1521), Gonzalo de Sandoval
(1522), Francisco Cortés de Sanbuenaventura (1524), y Nuño Beltrán
de Guzmán (1530) acompañado de Pedro Almíndez Chirinos y Cristóbal
de Oñate.
Con la empresa de Nuño de Guzmán, da principio la
colonización neogallega y casi termina su conquista cuando toma
posesión de las tierras situadas a la margen derecha del Río Lerma,
el 5 de junio de 1530, dándole el nombre de Conquista del Espíritu
Santo de la Mayor España, a los territorios sometidos por él y sus
capitanes.
A fines del año de 1531, Guzmán fundó la Villa del
Espíritu Santo de la Mayor España como capital de las tierras por él
conquistadas.
Sin embargo, por cédula real del 5 de enero de
1531 se dispuso que el término impuesto a la conquista fuera
sustituido por el de Provincia o Reino de Nueva Galicia y su capital
debería llamarse Santiago Galicia de Compostela; tales acuerdos
llegaron a conocimiento de Guzmán hasta enero de 1532, quien a pesar
de sus súplicas y argumentos enviados a la corona española, pidiendo
se conservaran los nombres por él elegidos, finalmente cumplió con
la voluntad real.
La provincia neogallega comprendió desde el siglo
XVI hasta el siglo XVIII los actuales estados de Nayarit, Zacatecas,
Aguascalientes, así como gran parte de los de Jalisco y Sinaloa, y
una pequeña fracción de los de San Luis Potosí y Durango. El
territorio de la Nueva Galicia comprendía, en total, 22 alcaldías y
13 corregimientos.
El 4 de diciembre de 1786, Carlos III expidió la
ley titulada “Real Ordenanza para el establecimiento e instrucción
de intendentes de ejércitos y provincia en el reino de Nueva
España”, mediante la cual se estableció en el virreinato el sistema
político-administrativo de intendencia, que se mantuvo hasta las
primeras décadas del siglo XIX. Con este sistema, Nueva España se
vio dividida en 12 intendencias y tres provincias.
Así, el reino de Nueva Galicia cambió su nombre
por el de Intendencia de Guadalajara, y se modificaron también sus
límites, quedando integrada por el territorio de las hoy entidades
de Jalisco, Aguascalientes, Nayarit y Colima, y comprendiendo 26
jurisdicciones o partidos.
Al finalizar el siglo XVIII, la Nueva Galicia
alcanzaba una extensión territorial de más de 9,600 leguas cuadradas,
pobladas por más de medio millón de habitantes, y divididos en 27
jurisdicciones.
Para principios del siglo XIX, hacia 1804,
habitaban el territorio de la Intendencia de Guadalajara, más de 520
mil habitantes, distribuidos en las 29 jurisdicciones. La población
neogallega estaba dividida fundamentalmente en cuatro grupos, estos
eran: españoles, criollos, mestizos e indios. Además de las llamadas
castas, que se formaban con las personas de sangre mezclada.
La Nueva Galicia, supo mantener durante el período
colonial una situación de autonomía, tanto en el renglón político
como en lo económico, con respecto de la Nueva España.
Este estado de cosas se debía a una serie de
instituciones de carácter político judicial, comercial, cultural y
religioso, de las cuales dotó la corona española al territorio
neogallego. Estas instituciones fueron: la Real Audiencia (1548), el
Real Consulado (1795), el obispado de Guadalajara (1548), la
Universidad de Guadalajara (1791) y la Diputación Provincial (1812).
Todos estos factores se sumaron al libre comercio
entre las colonias aprobado por la metrópoli en 1774. Con tal
disposición la Nueva Galicia alcanzó un auge económico hacia
finales del siglo XVIII, dando como resultado una provincia autónoma
en el contexto colonial.
En los primeros años del siglo XIX, se comienzan a
manifestar los primeros brotes de emancipación en las colonias
españolas, entre los factores que determinaron esta nueva etapa en
territorio americano destacan las siguientes: la vieja oposición
entre criollos y peninsulares, las ideas de la Ilustración, y la
invasión napoleónica a España.
Efectivamente, los criollos americanos vieron en
estos hechos la interrupción del pacto colonial.
Desde 1810, la Nueva Galicia se convirtió en
escenario de cruentas y decisivas batallas en pro del movimiento que
dio la independencia a Nueva España. Durante el período colonial se
dieron muestras de repudio a la presencia de los conquistadores por
parte de las masas indígenas, cuya condición de clase sometida y
explotada los llevó a adoptar una actitud rebelde que se manifestó
desde el siglo XVI hasta el siglo XIX. Entre los levantamientos que
se dieron en territorio neogallego se puedan nombrar: el
levantamiento de San Miguel de Culiacán en 1533; en el año de 1538,
la rebelión de Coaxicori; en 1541, la rebelión de los tecoxines y de
los caxcanes; en este mismo año ocurrió la lucha y toma de El Mixtón.
En 1584 sucedió la insurrección de Guaynamota; en el año de 1617 la
rebelión liderada por Cogoxito; en 1704 tuvo lugar la insurrección
de Nostic. Y a principios del siglo XIX, en 1801, la insurrección
del indio Mariano.
La guerra de Independencia había comenzado el 16
de septiembre de 1810, unos días después las primeras noticias de la
sublevación llegaron a Guadalajara y a fines del mes incursionaron,
en territorio de la intendencia, dos grupos insurgentes: uno
encabezado por Navarro, Portugal y Huidobro por los rumbos de
Jalostotitlán, Atotonilco y La Barca; y el otro al mando de José
Antonio Torres, el “Amo Torres”, iniciando su empresa por Sahuayo,
Tizapán el Alto, Atoyac y Zacoalco.
El 4 de octubre de 1810, Torres se había
presentado ante Miguel Hidalgo, quien lo comisionó para incursionar
por Nueva Galicia y apoderarse de Guadalajara. Tal cometido supo
cumplirlo cuando, el 11 de noviembre, el insurgente entró triunfante
a Guadalajara.
Las medidas tomadas en la intendencia de
Guadalajara para frenar el movimiento de independencia resultaron
inútiles: la integración de la “Junta Superior Auxiliar de Gobierno
y Defensa”; la formación del regimiento llamado “La Cruzada”
integrado por miembros del clero secular y regular, sacristanes,
monaguillos y devotos; así como la excomunión lanzada por el obispo
Cabañas contra todo aquel que aprobara, ayudara o favoreciera el
movimiento insurgente y a sus caudillos Hidalgo, Allende, Aldama y
Abasolo. Ninguna surtió efecto para disuadir a los sublevados y sus
seguidores.
El día 13 de noviembre se unió a la lucha por la
independencia el cura de Ahualulco, don José María Mercado quien
defendió la causa con total entrega y valor hasta su muerte,
ocurrida el 31 de enero de 1811 al ser víctima de la traición por
defender la causa patriótica.
El día 26 de noviembre de 1810, Hidalgo hizo su
entrada triunfal a Guadalajara, después de haber pasado por Zamora,
La Barca, Atequiza y Tlaquepaque.
Su estancia en la capital neogallega se prolongó
hasta el 14 de enero de 1811, y durante ella ocurrieron una serie de
hechos de gran alcance político y social.
El 29 de noviembre de 1810, promulgó el decreto de
abolición de la esclavitud. A fin de organizar al gobierno
insurgente, Hidalgo creó los Ministerios de Gracia y Justicia, y la
Secretaría de Estado y del Despacho, también nombró un representante
plenipotenciario de México en territorio estadounidense. Por
disposición de Hidalgo empezó a publicarse “El Despertador
Americano”, primer periódico tapatío y primero también en propagar
las ideas de la insurrección; con este hecho nace la prensa al
servicio de la causa insurgente, destacando en este medio un notable
ideólogo mexicano: Francisco Severo Maldonado.
Otras importantes medidas que tomó Hidalgo fueron:
abolir el papel sellado, los tributos y los estancos; también redujo
las alcabalas, y abolió la prohibición de fabricar pólvora.
El movimiento insurgente tuvo grandes triunfos
como la toma de Guadalajara, pero también sufrió fuertes derrotas
como ocurrió en la batalla del Puente de Calderón, el 17 de enero de
1811. Otra gran pérdida fue la muerte del valeroso caudillo José
Antonio Torres, quien fue aprehendido en Palo Alto, el 4 de abril de
1812. El 11 de abril del mismo año, fue conducido a Guadalajara,
siendo sentenciado a “ser arrastrado, ahorcado y descuartizado con
confiscación de todos sus bienes”; pena que se ejecutó el 23 de
abril de 1812.
A pesar de estos dolorosos reveses la guerra de
independencia no fue sofocada en la Nueva Galicia, por todo el
territorio se escenificaron cruentas batallas.
En el lapso de 1813 a 1816, los insurgentes del
islote de Mezcala realizaron una de las hazañas más gloriosas del
movimiento de independencia al resistir, durante todos estos años,
los ataques realistas hasta la firma de la capitulación, el 25 de
noviembre de 1816; lo que dio término a una de las más cruentas
luchas de la insurgencia. Los patriotas del sitio de Mezcala
estuvieron dirigidos por el presbítero Marcos Castellanos, el
insurgente Encarnación Rosas y por José Santana.
Durante estos años el territorio jalisciense fue
testigo del gran heroísmo de las huestes al mando del insurgente
Pedro Moreno, quien desde 1812 estaba en contacto con los caudillos
de Apatzingán. Desde el año de 1813 y hasta 1816 su actividad
combatiente no disminuyó en las cercanías de Lagos y León.
El 27 de octubre de 1817, el movimiento de
independencia perdió a uno de sus más fieles defensores al morir
Pedro Moreno; después de que con sus huestes fue sorprendido por sus
enemigos al mando de Mariano Reinoso, en el rancho “El Venadito”.
Hacia 1821, Agustín de Iturbide, puesto de acuerdo
con Vicente Guerrero propuso el Plan de Iguala. En el Nuevo Reino de
Galicia, el ejército y el clero apoyaban dicho plan, logrando
incluso la aprobación y ayuda política y económica del obispo
Cabañas.
Así, el 13 de junio de 1821, se firmó el Plan de
Iguala, en San Pedro Tlaquepaque en la casa marcada con el número
208 de la calle Independencia.
El día 14 de junio se reunieron la Diputación
Provincial, la Audiencia, el Ayuntamiento y las demás corporaciones
civiles y eclesiásticas, todas las cuales juraron no tener otra
religión que la católica y prestar obediencia a Iturbide,
reconociendo a Pedro Celestino Negrete como Jefe Superior Político.
La proclamación pública de la independencia se
hizo el día 23 de junio, y ese mismo día se empezó a publicar el
periódico oficial con el nombre de Gaceta del Gobierno de
Guadalajara.
Una vez que Iturbide tomó el mando del naciente
país independiente, se decidió disolver el Congreso y nombrar en su
lugar una junta instituyente.
Con el Plan de Casa Mata, firmado por los
generales Antonio López de Santa Anna y José Antonio Echavarri se
reprobaba la conducta de Iturbide y se exigía que se convocara al
Congreso.
Cuando Iturbide abdicó, se formó el Supremo Poder
Ejecutivo, con Pedro Celestino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe
Victoria, pero como no se convocó de inmediato a un nuevo Congreso,
para que la nación se constituyera como República Federal, las
autoridades de Guadalajara reclamaron enérgicamente el cumplimiento
del Plan de Casa Mata.
Estos acontecimientos aunados a la tradición de
autonomía de la Nueva Galicia, alimentada por la interrupción del
pacto colonial y la tradición monárquica, explican por qué el 16 de
junio de 1823, la Diputación Provincial de Guadalajara se proclame a
favor de la adopción del sistema de República Federal, como forma de
gobierno, adelantándose a la respuesta del Congreso General de 1824.
El 16 de junio de 1823, es la fecha en que se
conmemora el nacimiento del Estado Libre y Soberano de Jalisco. Su
capital es la ciudad de Guadalajara, la cual ha conservado este
rango desde el siglo XVI hasta nuestros días.
Esta iniciativa se materializa en el Plan de
Gobierno Provisional del Nuevo Estado de Xalisco, donde en su tercer
artículo dispone que: “El Estado de Xalisco es libre, independiente
y soberano de sí mismo, y no reconocerá otras relaciones con los
demás Estados o Provincias, que las de la fraternidad y
confederación.”
La difícil tarea de consolidar al Estado de
Jalisco, en la recién establecida República Federal da principio con
los siguientes hechos: la integración del Congreso Constituyente
que dotó a Jalisco de una Constitución Política Estatal (constaba de
272 artículos); y la elección de Prisciliano Sánchez como primer
Gobernador Constitucional del Estado.
Con el recién adoptado sistema federal, el
territorio jalisciense quedó dividido en ocho cantones: Guadalajara,
Lagos, La Barca, Sayula, Etzatlán, Autlán, Tepic y Colotlán.
Pero no todos los grupos sociales estuvieron de
acuerdo con todos estos acontecimientos. Quienes derivaban su poder
de la antigua relación de dominio colonial se organizaron
rápidamente para impedir cualquier cambio.
Así, las vicisitudes derivadas de la oposición
entre conservadores y liberales caracterizaron gran parte del siglo
decimonónico, en la historia de México.
Desde 1823, cuando Jalisco adoptó el sistema
federal, los distintos gobiernos del Estado defendieron y
sostuvieron la causa por la que se había luchado, la de “Federación
o Muerte”.
Durante el período que se conoce como la primera
República Federal (1823-1835), los liberales jaliscienses no cesaron
en hacer frente a las constantes hostilidades y pretensiones de los
centralistas por implantar un sistema de gobierno que los
favoreciera.
Luego de serios enfrentamientos en el campo
político y militar, los liberales jaliscienses fueron sometidos, a
fuerza de las armas, por parte de los conservadores en agosto de
1834; a partir de esa fecha Antonio López de Santa Anna tomas las
riendas del país y se encarga de defender los intereses de los
centralistas, quienes plasmaron sus ideales en las Siete Leyes
Constitucionales, promulgadas en diciembre de 1836 y vigentes hasta
1841. En estas leyes se tomaron medidas que limitaban la libertad de
organización política en todos los niveles. En Jalisco, desde 1835,
el gobernador José Antonio Romero de convicción netamente
conservadora suprimió los ayuntamientos, el Congreso del Estado y
también nombró nuevos funcionarios.
A pesar de estas medidas tan drásticas, el ideal
federalista de Jalisco no fue exterminado. Hacia 1846, ante la
amenaza centralista de imponer una monarquía como forma de gobierno,
los liberales mexicanos reaccionaron enérgicamente y se apresuraron
a reorganizarse. En Jalisco un grupo de liberales se levantó en
armas al grito de “Viva la República, muera el príncipe extranjero”,
y en respuesta a esta protesta el gobierno centralista envió a sus
tropas a Guadalajara, hostigando a la población y dejando en estado
de sitio a la ciudad.
En agosto de 1846, triunfa nuevamente la causa
federalista y México inicia su reorganización según las bases de la
Constitución de 1824.
Sin embargo la tarea de fortalecimiento del
sistema federal sufre otro grave tropiezo, cuando los desacuerdos
entre los grupos liberales y los ataques conservadores provocaron la
nueva adopción del sistema centralista, así como su forma de
organización política y territorial, en 1852, con la proclamación
del Plan del Hospicio y el regreso de Santa Anna al poder.
Este hecho alertó a los liberales mexicanos,
quienes actuando frente a condiciones adversas dieron cuenta de su
presencia en la escena política, en marzo de 1854, al proclamarse el
Plan de Ayutla.
Jalisco pronto declaró su adhesión a dicho plan y,
en febrero de 1855, la guarnición de Guadalajara hizo lo mismo.
Los liberales vieron triunfar nuevamente su causa
en agosto de 1855, cuando Santa Anna huyó del país. Jalisco inicia
su reorganización cuando Ignacio Commonfort promulga el estatuto
orgánico de Jalisco, mediante el cual se restauran en la entidad los
principios de la Constitución de 1824 y con ella los derechos
civiles.
El gobierno estatal pronto reafirmó su posición
liberal, al jurar la Constitución Federal de 1857 y promulgar la
Constitución Política del Estado ese mismo año; inspirándose en los
lineamientos de la Carta Magna. La adopción del nuevo código desató
en el país una violenta respuesta por parte de los grupos
conservadores, dando lugar a la llamada Guerra de Reforma que, a lo
largo de los tres años que persistió, dejó muerte y destrucción en
todo el país.
El Congreso de Jalisco protestó contra los
desórdenes provocados por el Plan de Tacubaya, cuya promulgación dio
principio a la Guerra de Reforma; igual reacción tuvo el
ayuntamiento de Guadalajara. Y aunadas a las protestas oficiales, se
dieron las de carácter popular; pero todas se unificaban en el
propósito de defender la Constitución y las instituciones que esta
respaldaba.
Una vez terminada la Guerra de los Tres Años, a
fines de 1860, se inició el camino de reorganizar a la nación en
todos los aspectos, a fin de reanudar el proyecto liberal.
Aún se vivían las grandes pérdidas de la guerra
civil, cuando México se ve amenazado por la intervención militar
extranjera de tres países: Inglaterra, Francia y España; utilizando
éstos como pretexto la suspensión de pagos de la deuda externa que
dispuso Juárez el 17 de junio de 1861.
Ante tal amenaza, Jalisco reaccionó con
patriotismo, ya que su gobernador Ignacio L. Vallarta publicó un
llamado a sus coterráneos, el 23 de diciembre de 1861, para que
defendieran con armas la soberanía e integridad del país.
Tanto España como Inglaterra cesaron en sus
propósitos, no así Francia, que procedió a invadir militarmente a
México.
En Jalisco, respondiendo a tal atropello, el
Tribunal de Justicia del Estado publicó una protesta contra la
intervención gala. A pesar de la resistencia militar mexicana, las
fuerzas francesas ocuparon su territorio; y el 6 de enero de 1864,
las tropas de Francia arriban a Guadalajara.
Los jaliscienses manifestaron siempre su repudio
al emperador Maximiliano y a los conservadores que apoyaron su
imposición. Hacia 1866, en Jalisco se volvieron más frecuentes y
violentos los levantamientos contra el imperio; se clamaba por la
instauración de la República. Los conflictos entre los liberales e
imperialistas se recrudecieron, llevando al enfrentamiento de las
armas entre ambas facciones.
El 18 de diciembre de 1866 se escenificó en la
hacienda de La Coronilla, cerca de Santa Ana Acatlán, un fuerte
combate entre tropas francesas y las fuerzas comandadas por el
general Eulogio Parra, quien conquistó la victoria cubriendo de
gloria las armas mexicanas. Otro de los hombres que logró grandes
triunfos para México en esta guerra, fue el General Ramón Corona. El
21 de diciembre de 1866, el general Parra entró triunfante a la
ciudad de Guadalajara y unos días después, el 14 de enero de 1867,
arriba a la capital tapatía, el general Ramón Corona, con este hecho
se da por restaurado el orden constitucional en el estado, aplicando
los preceptos de la Carta Magna de 1857 y las Leyes de Reforma.
A partir de 1867, con la restauración de la
República, se inicia para México un difícil y problemático recorrido
que buscaba restablecer las instituciones republicanas y fomentar
las libertades políticas.
El 14 de agosto de 1867, al convocarse a
elecciones, se inició la definición de posición de quienes
participaban en grupos políticos. En Jalisco, la contienda se dio
entre los grupos de liberales moderados y liberales “puros”, es
decir, radicales en sus ideas. Apareció en la escena política, como
un elemento de peso en este renglón, la Unión Liberal bajo el
auspicio de Ignacio L. Vallarta. Integraban este grupo, miembros de
la intelectualidad jalisciense puros. Otro grupo liberal radical que
cobró fuerza fue el Club Republicano Progresista.
El prestigio y la experiencia de Juárez en el
plano político, lograron mantener la línea federalista en el
gobierno, así como resistir el ataque de varias sublevaciones como
la inspirada en el Plan de la Noria, emitido por Porfirio Díaz en
1871, el cual rechazaba la reelección de Juárez.
Tras la muerte de Benito Juárez, ocurrida el 18 de
julio de 1872, se recrudecieron las rebeliones. En la Sierra de
Alica, Manuel Lozada proclamó el “Plan Libertador”; fue el general
Ramón Corona el encargado de hacer frente a esta sublevación,
logrando la victoria en La Mojonera el día 28 de enero de 1873.
El día 7 de febrero de 1876, el general Donato
Guerra se pronunció en Lagos, a favor del Plan de Tuxtepec,
proclamado éste por Porfirio Díaz; en él se declaraba por la no
reelección y criticaba la política de Lerdo de Tejada, acusándolo de
manipular las elecciones para mantenerse en el poder y de dilapidar
los fondos de la nación.
El día 8 de enero de 1877, el Congreso del Estado
de Jalisco reconoció el Plan de Tuxtepec, y al día siguiente Díaz
entró victorioso a Guadalajara seguido, dos días más tarde, por 12
mil hombres de su división.
El 5 de mayo de 1877, Díaz tomó la presidencia y
no se separó de ella hasta 1911, valiéndose de continuas
reelecciones.
Jalisco esperaba que la administración de Díaz, le
reincorporara a su territorio el de Nayarit antes Cantón de Tepic.
Esta espera, sin embargo, resultó inútil pues el Séptimo Cantón de
Tepic, mediante la reforma del artículo 43 Constitucional, se
convirtió en territorio de la federación, lo cual ocurrió en 1884.
La consolidación del poder de Díaz en el estado de
Jalisco, se dio cuando al morir el general Ramón Corona, el 11 de
noviembre de 1889, dejó libre el terreno para que se impusieran sus
partidarios.
La permanencia de Díaz en el poder hasta 1911
resultó un obstáculo para quienes deseaban ver convertido a México
en una verdadera República Federal; el inicio del siglo XX,
representaba para ellos una nueva época que reclamaba una renovación
en todos los aspectos; político, social y económico.
Así, a principios del presente siglo, empezaron a
surgir los primeros brotes de inconformidad hacia la dictadura. En
Jalisco, desde 1903, se registraron manifestaciones en pequeños
grupos que repudiaban la continuidad del dictador.
En 1908, luego de la entrevista Díaz-Creelman, en
todo el país los grupos políticos comenzaron a organizarse; en
Jalisco muchos profesionistas e intelectuales empezaron a formar
nuevos grupos políticos, y a reorganizar los círculos y clubes que
ya existían.
En 1909 surge el partido antirreeleccionista
encabezado por Francisco I. Madero, quien pugnaba por la no
reelección, la vuelta pacífica a la democracia y una transformación
política que diera vitalidad al país.
Inspiradas en estas ideas, las agrupaciones
políticas hicieron un replanteamiento de sus bases, tal como lo
hiciera el club democrático jalisciense, y los partidos
independiente y liberal jalisciense.
Al proclamar Madero, en octubre de 1910, el Plan
de San Luis, que desconocía el gobierno de Díaz y en el que se
llamaba a los ciudadanos a tomar las armas a fin de arrojar al
dictador del poder, en Jalisco algunos grupos del sur y del centro
del Estado se unieron a su llamado, sin embargo, estos
levantamientos fueron aislados y fácilmente controlados.
El rechazo a la permanencia de Díaz en el poder,
sin duda, estaba en el sentir de los jaliscienses, pero no lo
manifestaron en movimientos masivos.
Luego de la traición de Victoriano Huerta y el
asesinato de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, en
febrero de 1913, Huerta se adueñó de la presidencia.
En respuesta a esta arbitrariedad es redactado el
Plan de Guadalupe, en marzo del mismo año; en este documento se
desconocía a Huerta como primer mandatario y se anunciaba la
conformación del ejército constitucionalista.
En Jalisco, la población campesina se manifestó de
inmediato a favor de Venustiano Carranza, jefe de las fuerzas
constitucionalistas. Se dieron levantamientos en Los Altos, Mascota,
Talpa, Cuquío, Tlajomulco, Tala, Acatlán, Etzatlán, Hostotipaquillo,
Mazamitla, Autlán, Magdalena, San Andrés, Contla, Ameca y otros
lugares. Sin embargo, estos pronunciamientos no lograron conjuntar
esfuerzos y convertirse en una efectiva respuesta que cuestionara el
gobierno establecido, el cual consideraba a Jalisco como una región
que se mantenía tranquila.
Jalisco fue escenario de enfrentamientos entre los
ejércitos constitucionalistas y villistas, pero estos no afectaron
de manera sensible las estructuras internas de la entidad.
El 12 de junio de 1914, el general Manuel M.
Diéguez fue nombrado gobernador de Jalisco por el primer jefe
Venustiano Carranza.
En septiembre de 1916, Carranza hizo una
convocatoria para la realización de un Congreso Constituyente para
diciembre de ese año en Querétaro.
Diéguez al frente del Ejecutivo del Estado,
respondiendo a la iniciativa de Carranza, se encargó de organizar
las elecciones de diputados que participarían en el Constituyente.
Entre los legisladores jaliscienses que se
hicieron presentes destacó Luis Manuel Rojas, quien presidió el
Congreso hasta el 5 de febrero de 1917, fecha de la promulgación de
la Carta Magna.
Al triunfo de los constitucionalistas, en 1915,
éstos se plantearon llevar a cabo una reestructuración a fondo y a
nivel nacional. En Jalisco, se inició rápidamente la reorganización
de su vida económica, social y política.
Desde 1823, Jalisco se mostró siempre resuelto a
resistir los embates en contra del Federalismo, su completa adhesión
a esta forma de gobierno quedó de manifiesto en la constante y
enérgica defensa que siempre hizo de él, teniendo como cimiento de
su posición los principios de soberanía y libertad mismos que
inspiran desde 1915, la reorganización de su vida política, social y
económica, dando prioridad a la autonomía municipal, concebida ésta
como el principio fundamental de la libertad política de un país.
El 5 de febrero de 1917, fueron recogidos estos
principios en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, cerrando para Jalisco, la etapa de su consolidación como
Estado.
Desde el momento que Jalisco juró el cumplimiento
de la Carta Magna, dio principio a la ardua tarea de fortalecer su
estructura económica, social y política. Esta labor, sin embargo,
no ha resultado fácil pues se ha tenido que hacer frente a graves
problemas de diversa índole; en el renglón político social la
rebelión cristera (1926-1929), y la crisis ideológica y política de
la educación (1933-1935), representaron conflictos que lograron
superarse, a pesar de la gravedad que cobraron.
En el renglón económico-social, desde la década de
1950, se presentan con mayor énfasis disparidades regionales en el
desarrollo de Jalisco, lo que repercutió en un marcado desequilibrio
entre asentamientos humanos y recursos naturales; así como
desigualdades entre los ámbitos urbano y rural.
La toma de decisiones desde el centro, la
concentración de recursos en unos cuantos núcleos de población, la
falta de una adecuada política de planeación y la discontinuidad de
los programas sexenales de gobierno dieron como resultado una
geografía de considerables índices de marginación en algunas zonas
de la entidad; así como desarraigo poblacional y un deficiente
aprovechamiento de los recursos naturales.
A partir de la década de los setenta se pusieron
en marcha medidas que pretendieron revertir ese desarrollo desigual;
los esfuerzos no prosperaron como se esperaba ya que esas acciones y
programas de gobierno, seguían un modelo cuyos mecanismos no dejaban
de tener un carácter centralizado en la toma de decisiones.
Es en esta época cuando se crea la primera Ley
Orgánica Municipal en el estado (1971), en un esfuerzo por lograr
que la norma jurídica propiciara y diera cauce al desarrollo
político y social de los municipios. Sin embargo, esto no fue
posible debido al concepto que se tenía del municipio como prestador
de servicios y no como otro nivel de gobierno. Era urgente iniciar
un proceso que permitiera definir atribuciones y ámbitos de
competencia entre los tres niveles de gobierno.
La reforma de 1983, al artículo 115 Constitucional
otorgó nuevas facultades y obligaciones al municipio en materia
social, política, administrativa y hacendaria, en un afán por dotar
a éste de las condiciones para que se convirtiera en promotor de su
propio desarrollo y así reorganizar al país en base al municipio
libre. Sin embargo, la injerencia de los ámbitos federal y estatal
en algunos rubros de la vida municipal truncaron el proyecto.
En Jalisco se hicieron valiosas aportaciones al
proceso de reforma municipal con el otorgamiento de facultades a los
Ayuntamientos, como son: la elaboración de sus propias leyes de
ingresos y la posibilidad de establecer convenios con el Gobierno
del Estado para la prestación de servicios públicos.
Sin embargo, continuó la tendencia de
concentración de recursos y servicios en la Zona Metropolitana de
Guadalajara y algunos núcleos poblacionales denominados ciudades
medias; lo que se tradujo en un desarrollo regional desigual.
Los jaliscienses estaban cada vez más deseosos de
que sus reclamos, por mejores condiciones de vida y mayores
oportunidades de desarrollo, fueran atendidos. La población exigía
más espacios y foros de expresión para exponer sus necesidades e
inquietudes. Lejos de asumir una actitud pasiva o elegir el camino
de la violencia, la sociedad dio una lección de extrema madurez al
optar por la vía democrática para hacerse escuchar y tener mayor
participación en las políticas y decisiones del gobierno.
El alto grado de expresión cívica alcanzado en las
elecciones locales de Jalisco(en diciembre de 1988) empezó a
perfilar cierta dosis de pluralismo político al arrojar resultados
hasta entonces insólitos: 118 ayuntamientos serían gobernados por el
PRI; en 3 correspondió el triunfo al PAN; el PARM y la Coalición
Cardenista Jalisciense fueron electos en un municipio cada uno; y en
un municipio se instaló Concejo Municipal.
A partir de este proceso electoral se advierte una
definición de un nuevo mapa político a nivel municipal, y el partido
en el poder se vio obligado a enfrentase con un sistema político más
competitivo que antes.
En este momento se empiezan a sentar las bases
para un régimen y un sistema político más democrático y plural cuyo
mayor mérito corresponde a la sociedad civil.
La expresión de la ciudadanía alcanzó su auge en
las elecciones locales de 1995 cuando, con su voto, puso fin a la
abrumadora presencia de un partido sobre los puestos de elección
popular, lo que llevó a severas modificaciones en el mapa político
del Estado.
En Jalisco se ha iniciado la realización de un
viejo anhelo de todos sus habitantes: avanzar en la democracia desde
el ámbito local y hacer de la alternancia en el poder una realidad
para las futuras generaciones.
La actual conformación del Congreso Local y el
mosaico político de los Ayuntamientos son un reflejo de que los
jaliscienses estamos en la búsqueda de organizaciones cada vez más
democráticas que concuerden con una sociedad más plural y moderna.
PERSONAJES ILUSTRES
Jalisco ha sido cuna de valiosos hombres y mujeres
que con trabajo, dedicación, disciplina y convicción han realizado
obras cuyos frutos han trascendido las fronteras del tiempo para
brindarse con generosidad a las nuevas generaciones de jaliscienses
y de mexicanos, en general.
Mencionar a todos y cada uno de quienes han
contribuido al progreso de la región sería infructuoso, pues se
caería en el riesgo de las omisiones; de ahí que el listado que
ahora presentamos, deberá considerarse sólo como una muestra de la
“cantera” humana que ha sido Jalisco en la historia del país.
Indudablemente que este listado se complementará con los nombres y
méritos que se registran en cada una de las monografías municipales.
Los personajes se agruparon con base en la etapa
histórica en que les tocó vivir; y se consideraron tanto a
jaliscienses de nacimiento como a personalidades que con su obra
enriquecieron a la comunidad que adoptaron como suya.
Época Colonial
|
Antonio Alcalde
y Barriga |
(1701-1792).
Fraile español de nacimiento, sacerdote benefactor. En 1996,
mediante decreto número 6,449, se le declaró benemérito de
Jalisco. |
|
Juan Cruz Ruiz
de Cabañas y Crespo |
(1752-1824).
Filántropo y sacerdote. |
|
Alonso de la
Mota y Escobar |
(1546 - ¿? ).Teólogo,
Obispo de la diócesis de Guadalajara, escritor, autor de la
obra titulada "Descripción geográfica de los reinos de
Nueva Galicia, Nueva Viscaya y Nuevo León. |
|
Fray Antonio
Tello |
Evangelizador,
religioso franciscano, autor de "Crónica
Miscelánea, en que se trata de la Conquista Espiritual y
Temporal de la Santa Provincia de Xalisco". |
|
Bernardo de
Balbuena |
(1568-1627).
Doctor, religioso, poeta y escritor. |
|
Martín Casillas |
Arquitecto. |
|
Juan Guerra |
Fraile,
religioso, escritor y filólogo. |
|
Matías López de
la Mota Padilla |
(1688- ?).
Abogado, sacerdote, historiador, autor de
"Conquista del Reino de Nueva Galicia en la
América Septentrional". |
|
José Arlegui |
Fraile
franciscano, historiador. |
|
José de Ortega |
(1709-1768).
Jesuita, historiador y lingüista |
|
José Rafael
Larrañaga |
(Siglo XVIII).
Poeta. |
|
Francisco Javier
Gamboa |
(1717- ¿?).
Abogado, matemático y escritor. |
Gobernantes distinguidos de la Nueva Galicia
|
Tomás Terán de
los Ríos |
Gobernante
progresista; durante su gestión de 1716 a 1724, se
realizaron diversas obras de gran trascendencia como el
Puente Grande en el río Santiago. |
|
Francisco de
Ayza |
Socorrió a los
pobres y estableció rondas para combatir ladrones, se
hicieron obras para mejorar la orilla del río San Juan de
Dios. Gobernó de 1738 a 1743. |
|
Jacobo Ugarte y
Loyola |
Durante su
gestión de 1791 a 1798, brindó importante ayuda a los pobres
e inauguró la Universidad el 3 de noviembre de 1792. |
|
Fernando Abascal
y Sousa |
Durante su
período de gobierno en los albores del siglo XIX
(1800-1804), entre sus obras más importantes se cuentan el
exterminio del bandolerismo y el juego; empedró más de
100,000 varas cuadradas; construyó y repuso puentes y
caminos; mejoró las cercanías del río San Juan de Dios; y
fomentó la fundación de escuelas de primeras letras en
algunos pueblos. |
|
Roque Abarca |
Militar, gobernó
de 1805 a 1811; ó de 1805 a 1811; realizó importantes
mejoras en el empedrado, destacando la obra de mejoramiento
del "paseo" desde San Juan de Dios hasta la Alameda. (Esta
zona es lo que actualmente conocemos como "la Calzada"). |
De la Independencia a la Intervención de
Estados Unidos
|
Pedro Moreno
González |
(1775-1817).
Insurgente, benemérito de la Patria en grado heroico, mártir
de la Independencia. Su nombre está inscrito en letras de
oro en el recinto del Poder Legislativo del Estado, de
conformidad con el decreto del 5 de mayo de 1874. |
|
José María
Mercado |
Insurgente y
sacerdote. Su nombre está inscrito en letras de oro en la
sede del Poder Legislativo de Jalisco, según lo establecido
en el decreto número 394 del 7 de mayo de 1874. |
|
José Antonio
Torres |
( ¿? – 1812).
Insurgente. En letras de oro está inscrito su nombre en el
recinto del Poder Legislativo desde 1874. |
|
Marcos
Castellanos |
Presbítero,
insurgente, defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se
honró con la inscripción en letras de oro de la leyenda
"Héroes Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje
se dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de
1981. |
|
Luis Macías |
Brigadier,
defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la
inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes
Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se
dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981. |
|
Encarnación
Rosas |
Insurgente,
defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la
inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes
Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se
dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981. |
|
José Santana |
Insurgente,
defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la
inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes
Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se
dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981. |
|
Nicolás Padilla |
Teniente,
defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la
inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes
Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se
dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981. |
|
Julio Navarro |
Teniente,
defensor de la Isla de Mezcala Su memoria se honró con la
inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes
Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se
dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981. |
|
Rita Pérez de
Moreno |
(1780-1862?)Esposa del insurgente Pedro Moreno e
incondicional compañera en su lucha por la Independencia. Su
nombre está inscrito en letras de oro por decreto número
8,473 del 4 de enero de 1969. |
|
Francisco Primo
de Verdad y Ramos |
(1768-1808).
Promártir de la Independencia de México, y abogado. Su
nombre está inscrito en letras de oro en el recinto del
Palacio Legislativo, por decreto número 7,521 del 24 de
noviembre de 1960. |
|
José Francisco
Severo Maldonado |
(1775-1832).
Sacerdote, político, profesor, militar y periodista. |
|
Juan Nepomuceno
Cumplido y Rodríguez |
(1793-1851).
Abogado, político, gobernador del Estado; le correspondió
promulgar la primera Constitución del Estado de Jalisco;
diputado constituyente. |
|
José Justo Corro |
(1794-1864).
Abogado y político |
|
Valentín Gómez
Farías |
(1781-1858).
Médico, educador, político, diputado del Congreso
Constituyente de 1857; Presidente de la República; diputado
del primer Congreso Constituyente de 1824. Su nombre está
inscrito en letras de oro en el recinto del Palacio
Legislativo de conformidad con el decreto número 7130 del 5
de febrero de 1957. |
|
Mariano Otero |
(1817-1850).
Abogado, periodista, político; sentó las bases el juicio de
amparo; diputado, senador, Secretario de Relaciones
Exteriores. |
|
Francisco
Márquez Paniagua |
(1834-1847).
Militar, uno de los Niños Héroes muertos en el Castillo de
Chapultepec el 13 de septiembre de 1847. |
|
Urbano Sanromán |
Político,
diputado del Congreso Provincial de 1822, diputado del
Congreso Constituyente de 1823, (último tercio del siglo
XVIII-1876) |
|
José Antonio
Escobedo |
(1777-1849).
Político, Gobernador del Estado. |
|
Epigmenio
González |
(1778-1858).
Insurgente, su tierra natal fue Querétaro. |
|
Prisciliano
Sánchez Padilla |
(1783-1826).
Político, primer Gobernador Constitucional del Estado de
Jalisco; ideólogo e impulsor del sistema de gobierno de
república federal, autor del Pacto Federal del Anáhuac,
documento histórico que recoge los más profundos anhelos
de los mexicanos del siglo XIX. El nombre de Prisciliano
Sánchez está grabado en letras de oro por decreto número
3941 de fecha 7 de mayo de 1874. |
|
Joaquín Angulo |
(1811-1861).
Abogado, político, periodista, combatió la intervención
norteamericana de 1847. |
De la Reforma a la Intervención Francesa
|
Juan José Baz y
Palafox |
(1820-1887).
Abogado, militar, periodista y político, gobernador del
D.F., diputado del Congreso Constituyente de 1857; combatió
a los franceses. |
|
José María
Montenegro |
(1836-1863).
Militar, liberal, combatió a los franceses. |
|
José Calderón |
(¿? – 1858).
Coronel, liberal |
|
Jesús Camarena |
(1801-1884).
Abogado, político, diputado al Congreso Constituyente de
1857, Presidente del Supremo Tribunal de Justicia. |
|
Ramón Corona |
(1837-1889).
Militar, político y diplomático; se incorporó al bando
liberal en la Guerra de Reforma; combatió al segundo
Imperio. Su nombre se encuentra inscrito en letras de oro en
el recinto del Palacio Legislativo conforme a lo dispuesto
en el decreto número 375 del 3 de octubre de 1889. Se le
declaró benemérito de Jalisco por decreto 379 del 11 de
noviembre de 1889. |
|
José María
Donato Guerra Orozco |
(1832-1876).
Combatió la intervención francesa y al segundo Imperio. Se
le declaró benemérito de Jalisco por decreto número 465 del
18 de enero de 1877. |
|
Ignacio Hererra
y Cairo |
(1821-1858).
Médico, político, liberal, se inclinó por el Federalismo y
la libertad de cultos, catedrático. Se le declaró benemérito
de Jalisco por decreto del 17 de junio de 1858. |
|
Ignacio Luis
Vallarta |
(1830-1893).
Abogado, político, Secretario de Gobernación; Presidente de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación; su obra "Votos
de Vallarta", donde trata de puntos de Derecho
Constitucional, constituye uno de los estudios clásicos de
la materia. Mediante decreto del 1º de enero de 1894, se le
declaró benemérito del Estado, y se dispuso que su nombre se
grabara en letras de oro en el recinto del Poder Legislativo
local. El 3 de agosto de 1943, por decreto 4895, se creó una
condecoración que lleva su nombre. |
|
Pedro Ogazón
Rubio |
(1821-1890).
Abogado, militar, político, combatió la intervención
francesa. Se le declaró benemérito de Jalisco, por decreto
número 399 del 4 de marzo de 1890. En el recinto del Poder
Legislativo del estado, su nombre se encuentra grabado en
letras de oro, conforme a lo dispuesto en el decreto del 5
de febrero de 1957. |
|
Gregorio Dávila |
(1810-1868).
Abogado, liberal, político, magistrado. Se le declaró
benemérito de Jalisco, por decreto número 60 del 16 de enero
de 1868. |
|
Bernardo Reyes |
(1850-1913).
Militar, político, combatió la intervención francesa. |
|
Emeterio Robles
Gil |
(1831-1906).
Jurisconsulto, político, diputado al Congreso Constituyente
de 1857; literato, orador y catedrático. Se le declaró
benemérito de Jalisco, por decreto número 1175, de fecha 29
de mayo de 1906. |
|
José Guadalupe
Montenegro |
(1800-1885).
Militar, político, liberal, participó en la Guerra de
Reforma. |
|
Pedro Ríoseco |
(1827-1865).
Militar, combatió a los franceses durante la intervención. |
|
Santos Degollado |
(1811- 1861).
Militar, liberal, defensor de la Reforma. Se le declaró
benemérito de Jalisco por decreto número 26 del 2 de
noviembre de 1861. Su nombre está inscrito en letras de oro
en el recinto del Poder Legislativo del estado, según lo
dispuesto en el decreto número 394 del 7 de mayo de 1874. |
|
Anacleto Herrera
y Cairo |
(1825-1867).
Militar, participó en la Guerra de Reforma y contra la
Intervención Francesa. |
|
Fermín G.
Riestra |
(¿1819?-¿1882?).
Abogado y político. |
|
Antonio Rosales |
(1822-1865).
Militar, poeta, periodista, político, combatió en la Guerra
de Reforma en el bando liberal; derrotó a Manuel Lozada
(a)"El Tigre de Alica" en 1860. También combatió a los
imperialistas durante la intervención francesa. Su nombre
está grabado en letras de oro en el recinto del Poder
Legislativo de la entidad, según lo dispuesto en el decreto
número 394 del 5 de mayo de 1874. Su tierra natal fue
Zacatecas. |
|
Miguel Ahumada
Saucedo |
(1844-1916).
Militar y político, participó en los grandes acontecimientos
del México del siglo XIX: apoyó la Reforma; combatió al
Segundo Imperio; y participó activamente en la Revolución de
1910. Su lugar de nacimiento fue el estado de Colima. |
En la Revolución Mexicana
|
Sebastián
Allende Rojas |
(1893-1947).
Abogado, militar, político, diputado al Congreso
Constituyente de Querétaro, y del estado de Jalisco. |
|
Manuel Macario
Diéguez Lara |
(1874-1924).
Líder obrero, militar, político. Su nombre está grabado en
letras de oro en el recinto de Poder Legislativo de Jalisco,
conforme a lo dispuesto en el decreto número 7521 del 24 de
noviembre de 1960. |
|
Luis del Carmen
Curiel |
(1846-1930).
Abogado, militar y político. |
|
Everardo Topete
Arcega |
(1890-1978).
Político, restableció la Universidad de Guadalajara y
expidió su Ley Orgánica. |
|
Wistano Luis
Orozco |
(1856-1927).
Abogado, escritor y político. |
|
Luis Manuel
Rojas |
(1871-1949).
Abogado, político, educador, escritor, diplomático y
periodista; apoyó la revolución constitucionalista; le
correspondió la honrosa responsabilidad de presidir el
Congreso Constituyente de 1916. |
|
Casimiro
Castillo Vigil |
(1883-1925).
Líder agrarista y político. |
Artes, Ciencia, Cultura y Benefactores
|
Agustín Yañez |
(1904-1980).
Escritor, periodista, político, diplomático y catedrático.
Su obra más conocida es la novela "Al Filo del Agua". |
|
José Hilarión
Romero Gil |
(1822-1899).
Abogado, profesor, escritor y benefactor. |
|
Dionisio
Rodríguez |
(1810-1877).
Abogado, impulsor de la cultura y la imprenta, benefactor.
Se le declaró benemérito del Estado, por decreto número 492
de fecha 2 de mayo de 1877. |
|
Joaquín Baeza
Alzaga |
(1862-1950).
Médico, pediatra, benefactor y político. |
|
Mariano de la
Bárcena y Ramos |
(1842-1899).
Ingeniero, geólogo, botánico, meteorologista, topógrafo,
músico, pintor, escritor y político. |
|
Arnulfo
Villaseñor |
(1868-1953).
Ingeniero, abogado, político y catedrático. |
|
Carlos
Villaseñor |
(1845-1920).
Pintor. |
|
José Parres
Arias |
(1913-1973).
Abogado, pintor, político, catedrático y rector de la
Universidad de Guadalajara |
|
José Luis Razo
Zaragoza y Cortés |
(1917- ).
Abogado, catedrático, bibliotecónomo, paleógrafo, cronista,
escritor e historiador |
|
Francisco Ruíz
Sánchez |
(1914-1965).
Médico, benefactor, uno de los fundadores del Seguro Social
en Guadalajara. |
|
Severo Díaz
Galindo |
(1876-1956).
Sacerdote, astrónomo y catedrático. |
|
Esteban Alatorre |
(1832- 1876).
Abogado. |
|
Francisco Rojas
González |
(1904-1951).
Diplomático, investigador, y escritor de cuentos. |
|
Alfonso
Gutiérrez Hermosillo |
(1906-1935).
Escritor, orador y poeta. |
|
Adalberto
Navarro Sánchez |
(1918-1987)
Escritor, poeta y catedrático |
|
Luis Páez
Brotchie |
(1893-1968).
Historiador, cronista y filólogo. |
|
Fray Luis del
Refugio Palacio Basave y Valois |
(1868-1941).
Historiador franciscano, cronista, dibujante y arquitecto. |
|
José María Nájar
Herrera |
(1866-1917).
Profesor e historiador. |
|
Andrés Terán |
(1825-1894).
Abogado, catedrático, lingüista, impulsor de la educación. |
|
Jacobo Gálvez |
Arquitecto y
pintor (Su principal obra es el Teatro Degollado)
(1821-1882) |
|
Jesús Delgadillo
Araujo |
(1874-1953).
Médico, catedrático y rector de la Universidad de
Guadalajara en 1953. |
|
Enrique González
Martínez |
(1871-1952).
Poeta, médico y diplomático. |
|
José Ramírez
Flores |
(1900-1983).
Historiador y anticuario. |
|
Aurelio Aceves
Peña |
(1887-1946).
Ingeniero y catedrático. Entre sus obras destacan el Palacio
Legislativo y Los Arcos. |
|
Fernando
Camarena Kunhardt |
(1908- ¿? ).
Médico, pediatra |
|
Lorenzo Martínez
Negrete |
(1902-1971).
Abogado, catedrático, condecorado con la Presea "Ignacio L.
Vallarta". |
|
Roberto Mendiola
Orta |
(1899- ).
Médico, catedrático, rector de la Universidad de
Guadalajara. |
|
Raúl López
Almaraz |
(1934- ).
Médico, psiquiatra, catedrático. |
|
Juan Balcazar
Bernal |
(1901-1963).
Presbítero y benefactor, se dedicó al cuidado de los
enfermos, particularmente los afectados por la lepra, fundó
un lazareto. |
|
José Barba Rubio |
(1914-1999).
Médico, dermatólogo, catedrático y rector de la Universidad
de Guadalajara. |
|
Federico Carlos
Kegel y Aranda |
(1870-1907).
Dramaturgo, poeta, novelista, periodista y artista. |
|
Victoriano
Salado Alvarez |
(1867-1931).
Abogado, político, diplomático, pedagogo, periodista,
historiador y escritor. |
|
Juan Ixca Farías
y Alvarez del Castillo |
(1873-1947).
Pintor, paisajista, escritor, fundó el Museo Regional de
Guadalajara. |
|
Ignacio Dávila
Garibi |
(1888-1984).
Abogado, historiador, catedrático y periodista. |
|
Pablo Ascencio
Rosales |
(1904- ).
Abogado, editor de revistas y escritor. |
|
Francisco Ramos
Cuervo |
(1917-1986).
Médico y catedrático. |
|
Manuel Martínez
Valadez |
(1893-1935).
Catedrático, poeta y político. |
|
José López
Portillo y Rojas |
(1850-1923).
Abogado, político, escritor, catedrático y periodista. |
|
Jesús López
Portillo y Serrano |
(1818-1901).
Abogado, político, catedrático y magistrado. |
|
José López
Portillo y Weber |
(1889-1975).
Ingeniero, catedrático e historiador |
|
Fernando
Calderón |
(1809- 1845).
Poeta y dramaturgo. En Zacatecas, el teatro lleva su
nombre. |
|
Manuel López
Cotilla |
(1800-1861).
Político, educador y escritor. Fue nombrado benemérito del
estado de Jalisco, por decreto número 1850 del 25 de octubre
de 1917. |
|
Salvador Collado
Jasso |
(1859-1909).
Ingeniero, constructor de templos, teatros, casas, puentes,
ferrocarriles urbanos y obras de irrigación. |
|
Emmanuel
Palacios |
(1906- ¿? ).
Poeta, ensayista, crítico literario y político. |
|
José Clemente
Orozco |
(1883-1949).
Pintor, muralista y caricaturista |
|
Ignacio Calderón
Bonilla |
(1886-1951).
Abogado, atleta, economista y catedrático, Secretario
General de la Universidad de Guadalajara. |
|
Eufemio Mendoza |
(1840-1876).
Historiógrafo, nahuatlato, abogado, catedrático u escritor. |
|
Genaro Ramírez |
(1859-1900).
Abogado y periodista. |
|
José Rolón |
(1883-1945).
Músico y compositor. |
|
Luis Barragán |
(1902-1988).
Arquitecto. |
|
Rubén Villaseñor
Bordes |
(1914-). Médico,
escritor e historiador. |
|
Manuel Gómez
Ibarra |
(1810- 1896).
Arquitecto, sus obras más relevantes: el Hospicio; torres de
la Catedral de Guadalajara; palacio Arzobispal; el Santuario
de la villa de San Pedro; el altar principal del Santuario
de Guadalupe. |
|
Ricardo
Lancaster Jones y Verea |
(1905-1983).
Ingeniero, diplomático, catedrático. |
|
José Guadalupe
Zuno |
(1891-1980).
Abogado, político, fundador de la Universidad de Guadalajara
en 1925. |
|
Gonzalo Curiel |
(1904-1954).
Músico y compositor. |
|
Juan Gutiérrez
Mallén |
(1810-1887).
Abogado, benefactor y político. |
|
Salvador
Garcíadiego |
(1842-1901).
Médico y catedrático. |
|
Lázaro Pérez |
(1817-1900).
Químico, farmacéutico, meteorologista y pedagogo. |
|
Antonio Pérez
Verdía |
(1828-1875).
Jurisconsulto, político, periodista, poeta, dramaturgo,
escritor y catedrático. |
|
Luis Pérez
Verdía y Villaseñor |
(1857-1915).
Abogado, historiador, catedrático, político y diplomático. |
|
Jesús Reyes
Ferreira |
(1882-1977).
Pintor, artesano y anticuario. Sus pinturas en papel de
china le dieron fama internacional. |
|
Ignacio Camarena
Ramírez |
(1887-1975).
Música, director de orquesta y catedrático. |
|
José Guízar
Morfín (Pepe Guízar) |
(1912-1980).
Músico y compositor. Se le atribuye el sobrenombre de "El
pintor musical de México". |
|
Lucio I.
Gutiérrez |
(1850-1934).
Ingeniero, rector de la Universidad de Guadalajara en
1930-1932, benefactor. |
|
Federico
Solórzano Barreto |
(1922-).
Ingeniero, catedrático, investigador y paleontólogo. |
|
Manuel Cambre |
(1840-1911).
Historiador. |
|
Ramón Córdova |
(¿? – 1978).
Militar revolucionario, médico odontólogo, fundó la Facultad
de Odontología de la Universidad de Guadalajara, político. |
|
Vicente Munguía |
(1803-1877).
Artesano tejedor de rebozos de seda, algodón y lana;
tapetes, alfombra, mantilla y manteles. Dedicó su vida a
perfeccionar sus conocimientos en la industria del tejido.
Su arte alcanzó gran reconocimiento a nivel nacional e
internacional. |
|
Antonio Pérez
Verdía y Ocampo |
(1876-1958).
Abogado, político y catedrático, miembro fundador de la
Barra Mexicana de Abogados. |
|
Guillermo
Ramírez Valadez |
(1910-1984).
Economista, catedrático, político y rector de la Universidad
de Guadalajara. |
|
Aurelia L.
Guevara |
(1864-1956).
Profesora. |
|
Alberto
Santoscoy |
Escritor,
historiógrafo y periodista (1857-1906) |
|
José Vizcarra |
(1874-1956).
Pintor y catedrático. |
|
J. Trinidad
Laris |
(1882-1963).
Presbítero e historiador. |
|
Agustín Rivera y
San Román |
(1824-1916).
Presbítero, abogado, catedrático e historiador |
|
José Garibi
Rivera |
(1889-1972).
Arzobispo de Guadalajara. |
|
Juan José Méndez
Hernández |
(1936- ).
Escultor y restaurador. |
|
Tomás V. Gómez |
(n. a mediados
del siglo XIX – ?). Estudioso y catedrático de gramática. |
|
Enrique Estrada
Faudón |
(1927- ).
Médico, neurólogo, psiquiatra, catedrático, investigador,
científico y maestro de ecología. |
|
José Cornejo
Franco |
(1900-1977).
Profesor, historiador, literato, editor, fundador de la
Universidad de Guadalajara en 1925, Director de la
Biblioteca Pública del Estado. |
|
Constancio
Hernández Alvirde |
(1901-1988).
Abogado, catedrático, político, rector de la Universidad de
Guadalajara en 1937, Doctor Honoris Causa por la Universidad
de Guadalajara. |
|
Xavier García de
Quevedo |
(1892-1973).
Ingeniero, empresario, Presidente de la Cámara Nacional de
Comercio de Guadalajara en 1932, 1940 y 1948; fue uno de los
fundadores del Consejo de Colaboración Municipal; banquero,
condecorado por el Gobierno de Bélgica. |
|
Francisco
Espinoza |
(1905- ).
Músico, pintor, escritor y político. |
|
Cenobio I.
Enciso |
(1849-1903).
Abogado, escritor y catedrático. |
|
Gerardo Murillo |
(1875-1964) "Dr.
Atl", abogado, filósofo, pintor, periodista, político y
escritor. |
|
Leonardo Oliva |
(1814-1872).
Médico, farmacólogo e investigador. |
|
Alfredo Ramón
Plascencia Jaúregui |
(1875-1930).
Presbítero y poeta. |
|
Agustín de la
Rosa y Serrano "El Padre Rositas" |
(1824-1907).
Sacerdote, abogado, doctor, escritor, nahuatlato y
benefactor. |
|
Mariano Azuela |
(1873-1952).
Médico, político y escritor. Su obra incluye novela (Los
de abajo, La malhora, La luciérnaga, Mala Yerba, Sendas
perdidas, La maldición, Esa sangre), cuentos, ensayos
críticos, biografías y teatro. |
|
José María Vigil |
Político,
pedagogo, periodista, abogado y escritor (poesía, drama,
literatura, crítica literaria e historia) (1829-1909) |
|
Renato Cuéllar
García, (Padre Cuéllar) |
(1896-1970).
Sacerdote y benefactor. Nació en Durango. |
|
Pedro Loza y
Pardavé |
(1815-1898).
Arzobispo de Guadalajara y benefactor. Nació en México,
D.F. |
|
José Rosas
Moreno |
(1838-1883).
Poeta, dramaturgo, periodista y político liberal. |
|
José Palomar y
Rueda |
(1807-1873).
Político, empresario y benefactor. |
|
Miguel Cruz
Ahedo |
(1826-1859).
Poeta, militar, periodista y político. |
|
Pablo Valdés |
(1839- ¿? ).
Pintor y escultor. |
|
María Izquierdo |
(1907-1955).
Pintora. |
|
Guillermo Chávez
Vega |
(1931-1990).
Pintor y muralista. |
|
Gabriel Flores |
(1930- ). Pintor
y muralista. |
|
Juan Soriano |
(1920- ).
Pintor, escultor, catedrático y escenógrafo. |
|
Angel Anguiano
Limón |
(1840-1921).
Ingeniero, arquitecto y astrónomo. |
|
María del
Refugio Barragán de Toscano |
(1846-1916).
Pedagoga, periodista, escritora y dramaturga. |
|
Basilio Vadillo |
(1885-1935).
Maestro, periodista, político y diplomático. |
|
Severo Díaz
Galindo |
(1876-1957)
Físico, astrónomo y vulcanólogo. |
|
Clemente Aguirre |
(1828-1900)
Músico y compositor. |
|
Elías Nandino |
(1900-1997)
Doctor, poeta y literato. |
|
Jesús Amaya
Topete |
(1889-1976)
Historiador, escritor, sociólogo, políglota y músico. |
|
Irene Robledo
García |
(1890-1988)
Profesora y trabajadora social. |
|
Enrique Díaz de
León |
(1893-1937)
Intelectural, político, fundador y primer rector de la U. de
G. |
|
Juan Rulfo |
Escritor. Su
obra literaria abarca novelas y cuentos; sus creaciones más
importantes son "El Llano en Llamas" y "Pedro
Páramo", entre otras. (1918-1986) |
|
Lola Alvarez
Bravo |
Fotógrafa. |
|
Juan José
Arreola |
(1918-)
Escritor, su obra comprende relatos ("Confabulario",
"Varia invención"); novela ("La Feria"); y teatro
("La hora de todos"). |
|
Consuelo
Velázquez |
Compositora. |
|
Silvestre Vargas
Vázquez |
Músico y
fundador del internacionalmente conocido "Mariachi Vargas de
Tecalitlán" |
|
José Luis
Martínez |
(1918-). Editor,
catedrático, historiador, escritor y diplomático. |
CRONOLOGÍA DE HECHOS HISTÓRICOS*
|
100 |
En la costa de
Jalisco, entre Puerto Vallarta y Cihuatlán, así como en el
oeste de la entidad, se desarrolla una cultura semejante a
las de Colima y Nayarit, cuyos asentamientos principales se
establecen en Tuxcacuesco, Autlán, El Ixtépete y cerca de
Barra de Navidad. Su cerámica evoca motivos mortuorios,
militares y costumbristas. |
|
618 |
La expansión
cultural tolteca llega hasta la región de Xalisco. |
|
1325 |
Se funda la
localidad de Ameca que enfrenta las constantes invasiones de
los tarascos, cuyo dominio se hace patente en toda la zona. |
|
1510 |
Los indígenas de
Zapotlán, Sayula y Zacoalco con la ayuda de los colimenses,
dejan de ser tributarios de los michoacano-tarascos, al
triunfar en la guerra del Salitre. |
|
1522 |
Cristóbal de
Olid incursionó por Mazamitla y Tamazula en busca de
minerales preciosos. |
|
1524 |
Francisco Cortés
de Buenaventura explora el valle de Autlán, Alonso de Avalos
recibe en encomienda la región sur de Jalisco hasta la
ribera meridional de la laguna de Chapala, así como Cocula,
Zacoalco y Sayula. |
|
1529 |
El presidente de
la Audiencia de México, Nuño Beltrán de Guzmán inicia la
conquista de la región jalisciense, que integra junto con
Nayarit, Colima y Michoacán la región llamada "Conquista del
Espíritu Santo de la Mayor España". |
|
1531 |
Juan de Oñate,
por órdenes de Nuño Beltrán de Guzmán, funda la villa de
Guadalajara en el actual Nochistlán, interesado en fomentar
la comunicación con el Pánuco. Una real cédula dispone que
la región se llame provincia o reino de Nueva Galicia y la
capital se establezca en Santiago Galicia de Compostela. |
|
1541 |
Ocurre una
sublevación de indígenas en el norte de Nueva Galicia.
Durante las escaramuzas es asesinado Pedro de Alvarado y
derrotado Miguel de Ibarra; Guadalajara es asaltada por los
indígenas; los cuales finalmente son vencidos en El Mixtón. |
|
1542 |
El 14 de febrero,
ante las incursiones indígenas y tras varios intentos de
establecerla, la villa de Guadalajara fue trasladada a su
lugar definitivo en el valle de Atemajac. Se nombraron los
primeros regidores. |
|
1546 |
Se estableció el
obispado de Guadalajara por orden del papa Paulo III. |
|
1548 |
El 13 de febrero,
por cédula real del rey Carlos I de España, se dispone la
creación de la Audiencia de Nueva Galicia, establecida
originalmente en Compostela. |
|
1560 |
La Audiencia de
Nueva Galicia se traslada a Guadalajara el 10 de diciembre. |
|
1575 |
Se dispone que
la Audiencia de Nueva Galicia se administre
independientemente del virrey de la Nueva España, al que
sólo se reserva el mando militar. |
|
1607 |
Se establece la
provincia franciscana de Xalisco o Santiago, separada de la
provincia Michoacana. |
|
1652 |
El franciscano
Antonio Tello termina su "Crónica Miscelánea de la Santa
Provincia de Xalisco", primera historia general de la región. |
|
1704 |
Sublevación de
indígenas en Mezquitic y Colotlán lo que causa la muerte del
encomendero.
Calderilla, aborigen fiel a los españoles,
derrota a los alzados en Tlaltenango. |
|
1767 |
35 jesuitas,
entre ellos Francisco Javier Clavijero, residentes en Nueva
Galicia son expulsados a Italia. |
|
1786 |
El 4 de
diciembre, por real ordenanza y a propuesta del ministro
universal de las Indias, José de Gálvez, se crea la
intendencia de Guadalajara que comprende los territorios de
los actuales estados de Jalisco, Nayarit, Aguascalientes y
Colima. Se extinguen las alcaldías mayores y los
corregimientos; se envían subdelegados a los pueblos de
indios. |
|
1789 |
El virrey Manuel
Antonio Flores, determina la segregación de Aguascalientes y
Juchipila de la jurisdicción de Guadalajara, las cuales son
adscritas a la intendencia de Zacatecas. |
|
1790 |
El intendente
Villaurrutia decreta el establecimiento de una Junta de
Caridad y la división de la ciudad de Guadalajara en catorce
cuarteles, primera organización urbana de la misma. |
|
1792 |
Mariano Valdez
Téllez Girón establece la primera imprenta de Guadalajara. |
|
1795 |
Se crea el Real
Consulado de Guadalajara con jurisdicción en el territorio
que cubría anteriormente la Audiencia. |
|
1797 |
Una cédula real
concede permiso para la celebración de una feria anual en
San Juan de los Lagos, beneficiada con la exención de
alcabalas. |
|
1800 |
Fernando Abascal
y Souza, intendente de Guadalajara, enfrenta una rebelión
indígena en Nayarit e inicia la urbanización de Guadalajara. |
|
1802 |
El obispo Juan
Ruiz de Cabañas encarga al arquitecto Manuel Tolsá el
proyecto para la construcción de una casa de misericordia y
hospicio de desvalidos y huérfanos. El edificio
posteriormente será llamado Hospicio Cabañas. |
|
1804 |
El intendente
Fernando Abascal y Souza publica un informe del reino de
Nueva Galicia, que manifiesta una población de 522,317
habitantes en 2 ciudades, 6 villas, 4 congregaciones, 322
pueblos de indios, 27 reales de minas y 29 partidos. |
|
1808 |
Ante la invasión
napoleónica de España, el obispo Juan Ruiz de Cabañas, el
cabildo eclesiástico, la Universidad, la Real Audiencia, el
Consulado y demás corporaciones locales comunican que sólo
reconocerán la autoridad de la Junta de Sevilla. La
Audiencia de Guadalajara protesta contra la medida del
virrey Iturrigaray de convocar a las audiencias, por
considerarla atentatoria contra la autoridad española. |
|
1809 |
El obispo
Cabañas es electo representante de la Nueva España para
integrar la Suprema Junta Central Gubernativa. Aparece en
Guadalajara el "Semanario Político", primer periódico del
lugar. |
|
1810 |
- Ante la
sublevación de Hidalgo, la Audiencia instala la Junta
Superior Auxiliar de Gobierno, Seguridad y Defensa de
Guadalajara. El obispo Juan Ruiz de Cabañas organiza el
Batallón de la Cruzada, con miembros del clero y emite un
edicto de excomunión contra los insurgentes.
- José Antonio Torres toma Zapotlán y
entra triunfante en Guadalajara. El cura José María Mercado,
de Ahualulco, inicia un movimiento a favor de Hidalgo. Este
último decreta el 6 de diciembre, en Guadalajara, la
abolición de la esclavitud, abroga el pago de tributos por
parte de las castas y expide un decreto de restitución de
tierras a las comunidades indígenas.
- Francisco Severo Maldonado publica el
periódico insurgente "El Despertador Americano" en
Guadalajara. |
|
1811 |
El 17 de enero,
las fuerzas insurgentes son derrotadas en la Batalla de
Puente de Calderón ante el ejército realista comandado por
Félix María Calleja. Nueva Galicia es reorganizada
administrativamente por el gobierno colonial.
Se funda la Casa de Moneda de Guadalajara. |
|
1812 |
La isla de
Mezcala, en el lago de Chapala, se convierte en
fortificación insurgente durante 4 años. Los realistas, al
mando de Pedro Celestino Negrete, son derrotados por los
insurgentes de Mezcala, en un intento de aquellos por
reconquistar la isla.
Se establece formalmente la Diputación
Provincial de Guadalajara, que comprende la intendencia de
Guadalajara. |
|
1814 |
Por cédula real
se restablecen en Nueva Galicia los sistemas administrativos,
judiciales y gubernamentales anteriores a 1808. Se suprime
la Diputación Provincial. |
|
1816 |
Ante la falta de
víveres, el sitio de la isla y una epidemia entre los
insurgentes de Mezcala, éstos aceptan la amnistía del
gobierno virreinal. |
|
1817 |
Pedro Moreno
muere en combate cerca del rancho El Venadito. Francisco
Javier Mina es apresado en el lugar y fusilado días después. |
|
1818 |
Se restablece la
Diputación Provincial de Guadalajara, compuesta de siete
diputados propietarios y tres suplentes. |
|
1821 |
El 23 de junio,
el realista Pedro Celestino Negrete se adhiere, en San Pedro
Tlaquepaque, al Plan de Iguala.
La Diputación Provincial, la Audiencia y
el Ayuntamiento aceptan la Intendencia y reconocen a Negrete
como comandante del Ejército de Reservas y jefe político
superior de la provincia. Negrete decreta la supresión del
impuesto de guerra al maíz y la leña, la exención de cobros
a los indios cuando se trate de derechos judiciales y abre
el libre cultivo del tabaco.
Se publica "La Gaceta del Gobierno de
Guadalajara" y se instala la Junta Patriótica de Nueva
Galicia destinada a promover el adelanto intelectual de la
provincia. |
|
1823 |
En sesión
extraordinaria, celebrada el día 16 de junio, la Diputación
Provincial de Guadalajara expide un histórico manifiesto en
el que cambia la Provincia en Estado Soberano Federado con
el nombre de Estado Libre de Jalisco. Y el 21 de junio, a
través del Plan de Gobierno Provisional del Nuevo Estado de
Jalisco sienta las bases políticas contemporáneas que dan
origen al aún vigente Sistema Tripartita de Poderes, con el
Ejecutivo, Legislativo y Judicial, suprimiendo las
instituciones españolas como la Audiencia y el Consulado. **
Se firman los Convenios de Lagos entre
Nicolás Bravo y Pedro Celestino Negrete, miembros del
triunvirato del poder ejecutivo y Luis Quintanar, gobernador
de Xalisco. En ellos, Xalisco se compromete a obedecer las
disposiciones del Supremo Poder y del Congreso Nacional.
El 14 de septiembre, se instala el primer
Congreso del Estado de Jalisco. ** |
|
1824 |
El 18 de
noviembre se promulga la primera Constitución del estado de
Jalisco. La Universidad y el Cabildo Eclesiástico se niegan
a jurarla, por considerar el artículo 7 atentatorio contra
los derechos de la iglesia. |
|
1826 |
El Congreso de
Jalisco expidió el Plan General de Instrucción Pública. |
|
1828 |
Se funda la
Escuela Normal Lancasteriana de Guadalajara. |
|
1829 |
La tropa,
acaudillada por el coronel Celso Iruela en Guadalajara, se
suma al Plan de Jalapa que desconoce a Vicente Guerrero como
presidente de la república. |
|
1834 |
El Congreso
jalisciense invita a los de Querétaro, Guanajuato, San Luis
Potosí y Michoacán, a formar una coalición que defienda "la
independencia, la libertad y la federación" ante los
intentos centralistas de Santa Anna. |
|
1837 |
El gobernador
Antonio Escobedo publica un decreto que reforma la
organización territorial del estado. El departamento de
Jalisco se divide en distritos de 8 cantones. Manuel López
Cotilla presenta un "Plan para el Arreglo de la Enseñanza
Primaria en Jalisco". |
|
1841 |
El comandante
militar de Jalisco, Mariano Paredes y Arrillaga proclama el
Plan del Progreso, que desconoce al presidente Bustamante. |
|
1846 |
Pronunciamiento
liberal en Guadalajara, contra las aspiraciones pro-imperialistas
del presidente Paredes y Arrillaga. |
|
1848 |
Mariano Paredes
y Celedonio Jarauta lanzan en Lagos, su Proclama y Programa
Revolucionario, desconociendo el Tratado Guadalupe-Hidalgo
entre México y Estados Unidos. |
|
1849 |
Se crea el
Senado de Jalisco con facultades legislativas. |
|
1852 |
Los canónigos
del Cabildo Eclesiástico de Guadalajara y un grupo de
propietarios promulgan el Plan del Hospicio, que propone una
dictadura militar en el país. |
|
1855 |
Santos
Degollado, José Salgado y Simón Gutiérrez en apoyo al Plan
de Ayutla toman Zapotlán El Grande, Colima y Guadalajara.
Ignacio Comonfort promulga en Guadalajara el "Estado
Orgánico de Jalisco". |
|
1858 |
El 13 de marzo,
Guadalajara se convierte en sede del Poder Ejecutivo, al
instalarse ahí, el presidente Juárez y su gabinete. El
coronel Antonio Landa, a cargo de la guardia de honor
presidencial, apresa al presidente y sus colaboradores. El
general Anastasio Parrodi libera Guadalajara y al gabinete
presidencial, que parte hacia Colima. El ejército
conservador toma Guadalajara. |
|
1860 |
El 13 de
noviembre, el gobernador liberal Pedro Ogazón toma la ciudad
de Guadalajara y establece ahí su gobierno, anteriormente
ubicado en Ciudad Guzmán. |
|
1863 |
Las tropas
francesas toman Lagos de Moreno en su camino a
Aguascalientes. |
|
1864 |
El 6 de enero,
el ejército francés entra a Guadalajara. |
|
1866 |
El republicano
Eulogio Parra vence a las tropas francesas en la Hacienda de
la Coronilla, cerca de Santa Ana Acatlán. |
|
1867 |
El general Ramón
Corona toma la ciudad de Guadalajara. Pedro Galván derrota a
los franceses en Acatlán, lo que consolida el triunfo
republicano. El Congreso de Jalisco restablece el orden
constitucional. |
|
1873 |
El gobernador
Ignacio Vallarta establece la obligatoriedad de la
instrucción primaria en Jalisco.
El general Ramón Corona derrotó en La
Mojonera, a las huestes sublevadas de Manuel Lozada "El
Tigre de Alica" y Plácido Vega. ** |
|
1876 |
El general
Donato Guerra se pronunció en Lagos de Moreno a favor del
Plan de Tuxtepec proclamado por Porfirio Díaz. |
|
1884 |
Se publica el
reglamento de la Junta Directiva de Estudios con el cual se
habilita a los liceos de varones y de niñas como escuelas de
enseñanza normal.
Se modifica el artículo 43 de la
Constitución Federal, con el fin de segregar de Jalisco al
cantón de Tepic, convirtiéndolo en territorio federal. |
|
1887 |
El gobernador
Ramón Corona expide un "Reglamento de Instrucción Primaria",
que determina la obligatoriedad que tiene el estado de
Jalisco en el mantenimiento de las escuelas primarias. |
|
1888 |
Se inaugura la
vía ferroviaria México-Guadalajara. |
|
1889 |
El 10 de
noviembre, el gobernador Ramón Corona es asesinado al
dirigirse al Teatro Degollado. |
|
1890 |
Se instala en
Guadalajara, la Sociedad Jalisciense de Geografía,
Estadística e Historia presidida por el gobernador del
estado, Mariano de la Bárcena. |
|
1892 |
El pedagogo
Enrique C. Rébsamen presenta un proyecto al gobernador Pedro
A. Galván que crea la Escuela Normal de Profesores de
Jalisco. |
|
1904 |
Se inaugura la
Escuela Normal Mixta. |
|
1906 |
Se publica la
Constitución Política de Jalisco. |
|
1911 |
El 11 de junio,
las tropas maderistas de Ramón Romero entran victoriosas a
Guadalajara. |
|
1914 |
Los
constitucionalistas entran pacíficamente en Guadalajara
después de derrotar a las tropas huertistas en Atzatlán,
Ahualulco y Ameca. El general Manuel M. Diéguez asume la
gubernatura de Jalisco; decreta el salario mínimo y la
laicidad de la educación. El 17 de diciembre, el general
villista Julián Medina toma Guadalajara. Manuel M. Diéguez
instala su gobierno en ciudad Guzmán. |
|
1915 |
Manuel M.
Diéguez, toma dos veces Guadalajara; y los villistas hacen
lo mismo, hasta que finalmente Diéguez se instala
definitivamente en el gobierno del estado. |
|
1924 |
Los rebeldes
delahuertistas son derrotados en el lago de Chapala. El
gobernador José Guadalupe Zuno regresa a Guadalajara. |
|
1926 |
La Liga de la
Defensa Religiosa dirige un boicot contra el gobierno y una
huelga de impuestos. El movimiento cristero se expande por
varias regiones de Jalisco. |
|
1927 |
13 sindicatos
católicos, organizados por el Sacerdote Amando de Alba, se
levantan en armas durante la Cristiada. |
|
1928 |
En Mezquitic,
los jefes cristeros formulan una ordenanza general y toman
medidas para formar un gobierno en las áreas ocupadas. |
|
1935 |
Se funda la
Universidad Autónoma de Guadalajara. |
|
1974 |
Un grupo
guerrillero secuestra al exgobernador José Guadalupe Zuno,
para liberarlo días después. |
|
1985 |
Ciudad Guzmán
recibió ayuda nacional e internacional para la
reconstrucción de la población, a causa de los terremotos
del 19 y 20 de septiembre, que también afectan gravemente a
otras ciudades del país. |
|
1995 |
Un fuerte sismo
afecta a la población de Cihuatlán, Jalisco.** |
*Nota: Esta cronología de hechos históricos fue
tomada de Perspectiva Estadística de Jalisco, publicado por
el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, en
1997.
Sólo se complementó con las fechas que aparecen marcadas con dos
asteriscos**.
Enciclopedia
de los Municipios de México
Jalisco
© 2005. Instituto Nacional para
el Federalismo y el Desarrollo Municipal,
Gobierno del Estado de
Jalisco
|