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Descripción:
Es un escudo de forma
francesa.
En el extremo
superior derecho, las siluetas de tres mujeres que visten de luto en
señal de su viudez.
En el extremo
superior izquierdo, la representación estilizada de unos vestigios
arqueológicos conocidos como tlatellis.
En el centro, una
alegoría formada por una mazorca y una vasija de barro coronadas por
dos espigas de trigo.
En la punta del
escudo, en el extremo inferior derecho, aparecen las figuras de una
encina y de una macana o maquahuitl utilizado por los
aborígenes.
En el extremo
inferior izquierdo, una vista del templo parroquial y la silueta de
un fraile.
Una orla llana de
color negro marca el contorno del blasón y lo propio hace una
bordura de color rojo.
Por timbre la cabeza
de un águila puesta de perfil y mirando a la diestra, con una
serpiente en el pico.
Debajo del escudo
ondea una cinta con inscripción.
Todo el conjunto
alegórico está circundado en un cuadro estilizado que en su bordura
lleva los colores heráldicos de azur (azul), sable (negro) y gules
(rojo).
Significado:
La lectura o
interpretación del escudo es como sigue:
1º- Las figuras de
las tres respetables damas corresponden a: Gertrudis Quiteria,
Petrona Manuela y María Asunción de los Remedios, viudas de los
pobladores cuya procedencia y nombres se desconocen. Parece ser que
se tratara de aventureros desterrados o de familias perseguidas que
buscasen amparo entre la espesura del monte de negras encinas, para
luego integrarse a la colonización de esta región, cuya demarcación
habría de quedar posteriormente, bajo la comprensión territorial de
la extensa Hacienda de Santa Anna de Apacueco. Por tal razón Jesús
María, que era el sitio donde se avecindaron estas honorables damas,
tomó el nombre de BARRANCA DE VIUDAS. Este fue su primer nombre y
así se le conoció hasta 1824. A partir de este mismo año, y hasta
1832, se le llamaría Barranca de Jesús María o Jesús María de la
Barranca.
2º- Los tlatellis
o montículos que en la geografía del municipio se conocen como los
Cerritos de San José de las Pilas y el Cerrito de San Agustín,
corresponden a interesantes zonas arqueológicas. Estos montículos
son basamentos de antiguos adoratorios y de tumbas de señores
principales.
3º- Al centro se
encuentra una mazorca y una vasija de barro coronadas con dos
espigas de trigo, como símbolo de las actividades artesanales y
agrícolas de la población.
El maíz, como se
sabe, ha sido desde hace mucho tiempo uno de los alimentos básicos
de la mayor parte de los pueblos americanos. En la región de Los
Altos de Jalisco, el cultivo de maíz asociado al frijol, en la
práctica tradicional sigue ocupando la prioridad. Actualmente el
municipio de Jesús María sobresale tanto en importancia agrícola
como en número de hectáreas que se establecen para la siembra
temporera de estos cereales, que lo convierten en uno de los
principales productores de la meseta alteña y, por ende, en uno de
los graneros más importantes del Estado.
A modo de guirnalda,
que rodea mazorca y vasija, hay dos espigas de trigo que significan
expresivamente que esta gramínea, aportación de la conquista,
constituye una de las principales fuentes de riqueza agrícola del
municipio; pues Jesús María que está situado en una zona de temporal
privilegiada para producir trigo, figura – desde el ochenta y uno –
como uno de los municipios de más alto rendimiento de este cereal en
el país.
Jesús María fue
habitado, desde sus orígenes, por familias procedentes de etnias
tradicionalmente agrícolas y alfareras. No obstante la avanzada
tecnología agrícola que se conoce aún se sigue la práctica
tradicional de cultivar la tierra con el milenario y rústico arado
egipcio. Lo mismo sucede con la industria alfarera; una actividad
artesanal con raíces prehispánicas que aún se conserva intacta, sin
cambios. Los procesos de fabricación son rústicos, primitivos y
originales; su elaboración (técnica de pastillaje) es tosca, burda,
con algunas intenciones decorativas técnicamente rudimentarias.
Los Robles, Los
Zárate y Uña de Gato, formaron con Jesús María, el complejo alfarero
más importante del municipio y de la región. Las familias que se
asentaron en estas comunidades, particularmente las robledenses, son
las verdaderas herederas y continuadoras de la industria cerámica
rural con una tradición propiamente indígena, practicada en una
población típicamente mestiza.
4º- En la parte
inferior, a la derecha, aparecen un maquahuitl o macana, arma
ofensiva de las tribus pobladoras. Junto a esta figura hay una
encina – familia de las fagáceas que por extensión comprende al
roble, palo colorado, palo blanco, y chaparro – que representa la
exigua riqueza forestal de la región. Este árbol simboliza, además,
el cariño y la fortaleza espiritual y física con que jesúsmarienses
se apegan al terruño entrañable.
5º- Fueron primero
los padres franciscanos, y después los agustinos, los frailes
misioneros encargados de evangelizar la región. En Ayo fundaron
Doctrina y después parroquia (erigida en 1636 por el Obispado de
Michoacán), a cuya jurisdicción pertenecía el pueblo de Jesús María
llamado entonces – como ya se dijo – Barranca de Viudas. En 1784
Jesús María tuvo su primer sacerdote de pie y de pila bautismal
llamado Fr. Dionisio Gómez, religioso de la Orden Mercedaria (de
Valladolid, hoy Morelia), quien en unión de D. Juan Ignacio Palomino
levantó la primera capilla de adobe y teea al Señor de las Raíces,
crucifijo que fue encontrado ya formado en la raíz de un árbol.
En sus inicios tomó
el nombre de Barranca de Viudas y en 1882, al erigirse parroquia, se
le cambió por el de Purísima de Jesús María, y en 1907 fue cambiado
por el actual de Jesús María; pero en lo civil ha llevado sólo el
nombre de Jesús María al parecer desde los primeros años como
municipio.
Un fraile junto al
templo parroquial que está en la parte de abajo a la izquierda,
simboliza este hecho.
7º La cabeza del
águila mirando a la diestra y devorando una serpiente alude a
nuestra bandera nacional.
8º Debajo del escudo
una cinta que lleva inscrito el lema que distingue a la
municipalidad.
Lema
El lema: Dignidad
– Amistad – Nobleza, de la pluma de Don J. Guadalupe Herrera
Meléndez, fue aprobado durante la administración municipal
correspondiente al trienio 1989-1992.
Autor
El H. Ayuntamiento
Constitucional de Jesús María, Jalisco, que fue presidido por el C.
Benjamín García Valadez, a través de la Comisión Organizadora
(compuesta por el Cuerpo Edilicio), convocó a estudiantes, maestros,
profesionistas y pueblo en general, a participar en la elaboración
del escudo y lema de este municipio.
El concurso fue
celebrado el día primero de noviembre de 1990 a las 19:00 horas en
el Auditorio Municipal, antes Los Arcos, salón de recepciones y
eventos sociales.
Participaron 17
concursantes. El jurado integrado por el C.P. Don Filemón González
Angel, Profr. José Lemus Meléndez y el Profr. Juan Meléndez León,
dio su dictamen a favor del escudo de armas diseñado por el joven
estudiante de preparatoria, Jesús Gómez García, quien usó el
seudónimo de "El Viejo". La descripción de su significado es texto
original de Miguel Gómez Mombela.
La actual
administración municipal ha incorporado algunas adecuaciones a la
versión original del escudo, sobre todo en lo referente a la
colocación de algunas piezas y los esmaltes utilizados en los campos
y bordura del blasón; pero en general se han conservado los
elementos y piezas que integran su esencia.
Fecha de
Aprobación
La adopción oficial
del escudo y del lema como representativos de esta municipalidad, se
efectuó en reunión de Cabildo celebrada el 30 de noviembre de ese
mismo año de 1990.
Fuente:
-
Centro Estatal de Estudios Municipales.
Archivo de escudos y glifos de
los municipios de Jalisco.
-
Gómez Mombela, Miguel. Monografía de
Jesús María, Jalisco.
Versión
mecanografiada. 1998.
-
H. Ayuntamiento de Jesús María, Jalisco
1992-1995.
-
H. Ayuntamiento de Jesús María, Jalisco
1998-2000.
-
H. Ayuntamiento de Jesús María, Jalisco
1998-2000. Monografía del Municipio de Jesús María, Jalisco.
1998.}
Créditos:
© Centro Estatal de
Estudios Municipales; Gobierno del Estado de Jalisco. |